Budismo

 

El budismo es una «doctrina filosófica y espiritual » no teísta perteneciente a la familia dhármica y, según el vedismo, de tipo nástika. Comprende una variedad de tradiciones, creencias y prácticas espirituales principalmente atribuibles a Buda Gautama. El budismo se originó en la India entre los siglos VI y IV a.C., desde donde se extendió a gran parte del este de Asia, si bien declinó su práctica en el país de origen durante la Edad Media. Existen dos ramas principales del budismo: Theravada (Escuela de los Ancianos) y Mahāyāna (El Gran Camino). El budismo es la cuarta religión más importante del mundo con más de 500 millones de adeptos, es decir el 7 % de la población mundial.

Las diferentes ramas del budismo difieren acerca de la exacta naturaleza del camino a la liberación, la importancia y valor canónico de varias escrituras y enseñanzas, auto conocimiento y, especialmente, en las respectivas prácticas del budismo. Estas prácticas incluyen el Refugio Espiritual, la Samatha, Vipassana, Bodhicitta y las prácticas de la Vajrayāna del Estado de Generación y el Estado de Terminación. Básicamente el budismo contempla el estudio de las Escrituras budistas, observar los principios morales, renunciar a lo material, la práctica de la Meditación, cultivar la sabiduría, la bondad y la compasión, la práctica Mahāyāna de la Bodhicitta y las prácticas Vajrayāna del estado de generación y el estado de finalización.

En Theravada el objetivo final es lograr la cesación de las kleshas (estados destructivos mentales, incluyendo la ignorancia, la adhesión a lo material y la aversión) para lograr el sublime estado de Nirvana (espiritualidad) mediante la práctica de las Ocho Nobles Verdades (también conocido como el Camino del Medio), liberándose de esta forma del ciclo de sufrimiento y renacimiento. Therevada se sigue principalmente en Sri Lanka y el Sudeste de Asia.

La Mahāyāna incluye las tradiciones de Tierra Pura, Zen, Nichiren budista, Budismo shingon y Escuela Budista del Tiantai y tiene amplio seguimiento en todo el este de Asia. En lugar del Nirvana (espiritualidad), las enseñanzas de Mahāyāna se dirigen a lograr el estado de Buda (concepto) siguiendo el camino Bodhisattva, un estado donde se permanece en un ciclo de renacimiento para ayudar a otros a lograr su despertar al camino budista.

La Vajrayana cubre enseñanzas atribuidas a los indios Siddha y podría considerarse como una tercera rama del budismo o bien parte de la Mahāyāna. El budismo del Tíbet conserva las enseñanzas de la India del siglo VIII y se practica también en las regiones aledañas al Himalaya, en Mongolia y en Kalmukia. El budismo tibetano aspira al estado de Buda (concepto) o el llamado Cuerpo del Arco Iris.

Derivada del movimiento Sramana, el budismo fue fundado en la India en el siglo VI a. C. por Buda Gautama2​ y ha ido evolucionando hasta adquirir la gran diversidad actual de escuelas y prácticas. Ha habido ciertas dificultades para definir el budismo en Occidente.

Historia del budismo

El budismo se desarrolló a partir de las enseñanzas difundidas por su fundador Siddhartha Gautama, alrededor del siglo V a. C. en el noreste de la India. Los detalles de la vida de Buda se mencionan en antiguos textos del budismo, pero existen marcadas inconsistencias en cuanto los detalles de su vida y así como no hay precisión acerca de las fechas en las que experimentó una rápida expansión hasta llegar a ser la religión predominante en India en el siglo III a. C. En este siglo, el emperador indio Aśoka lo hace religión oficial de su enorme imperio, mandando embajadas de monjes budistas a todo el mundo conocido entonces. No será hasta el siglo VII d.C. cuando iniciará su declive en su tierra de origen, aunque para entonces ya se había expandido a muchos territorios. En el siglo XIII había llegado a su casi completa desaparición de la India, pero se había propagado con éxito por la mayor parte del este del continente asiático.

El budismo ha ayudado en la difusión del lenguaje6​7​ y a la adopción de valores humanistas y universalistas. Es una filosofía importante en el Extremo Oriente donde se encuentra presente en la totalidad de sus países. Desde el siglo XX se ha expandido también por el resto del mundo. Al carecer de una deidad suprema pero mostrar a la vez su carácter salvífico y universalista, ha sido descrita también como fenómeno transcultural,8​ filosofía9​10​ o método de trasformación espiritual.

El budismo es, en número de seguidores, una de las más grandes “religiones” del planeta.Contiene una gran variedad de escuelas, doctrinas y prácticas que históricamente se han clasificado en budismo Theravāda, Mahāyāna y Vajrayāna.

Buda Gautama.

Hay certeza histórica y científica sobre la existencia del Buda Gautama, originalmente llamado Siddharta Gautama y conocido después también como Śākyamuni o Tathāgata.14​ Se sabe que provenía de la segunda casta hindú, la kṣatriya, compuesta de guerreros y nobles. No obstante, algunos estudiosos como Andreu Bareau afirman que no es posible saber con exactitud si era un príncipe o un noble.

Los antiguos textos sugieren que nació en Kapilavatthu, un pueblo situado en lo que es hoy la frontera de Nepal y la India y que vivió mayormente en el noreste de India, en los actuales estados de Bihar y Uttar Pradesh. Existe evidencia que nació en una comunidad Sakia, la cual era gobernada por un concejo donde no había rango, sino autoridad basada en la antigüedad del concejal.

La vida y enseñanzas de Gautama se transmitieron de manera oral con el fin de ejercitar la memoria, cuatro siglos después de su muerte aparecieron los primeros textos del budismo, llamada el Canon Pāḷi, donde los hechos de su vida aparecen de manera dispersa no existiendo una compilación biográfica completa hasta bastantes siglos después, siendo la más reconocida la del maestro y erudito hindú Aśvaghoṣa15​ que vivió en el siglo I de Nuestra Era.

Los relatos sobre la vida de Siddhārtha están mezclados con mito, leyenda y simbolismo. Más allá de su simple interés biográfico, estas historias son vistas como una guía para la vida de sus seguidores, en la que los diferentes episodios clave constituyen metáforas de los procesos de crisis y búsqueda espiritual del ser humano. Además de la recopilación sobre su vida como Siddhārtha, existen también relatos sobre sus vidas previas llamadas jatakas. En estos relatos Buda aparece como un bodhisattva; alguien que atraviesa obstáculos a través de varias vidas en el camino hacia el Nirvāna.

Según la tradición, Los Cuatro Encuentros fueron una de las primeras contemplaciones de Siddhārtha. A pesar de las precauciones de su padre, alcanzó a salir del palacio en cuatro ocasiones en las que vio por primera vez en su vida a un anciano, a un enfermo, a un cadáver y por último a un asceta, realidades que desconocía personalmente.

A los 29 años, después de contemplar los cuatro encuentros, decidió iniciar una búsqueda personal para investigar el problema del sufrimiento. A esta decisión se le llama La Gran Renuncia. Se unió al entonces numeroso y heterogéneo movimiento hindú de los sramanas (‘vagabundos religiosos mendicantes’), renunciando a todos sus bienes, herencia y a su posición social, para seguir prácticas ascéticas.

Nirvana de Siddhartha

El Loto es el símbolo del Despertar; el florecimiento del loto representa al momento del Nirvāna.

Siddharta, después de casi morir de hambre a causa de un estricto ascetismo, se dio cuenta de que la moderación entre los extremos de la mortificación y la indulgencia hacia la experiencia sensorial, lograba incrementar sus energías, su lucidez, y su meditación. Con este hallazgo, que llamó Camino medio, comió algo y se sentó bajo una higuera Bodhi, una especie sagrada en la India, con la promesa de no levantarse hasta hallar la solución al sufrimiento y ser un Buda. Esto ocurrió en la localidad de Bodhgaya, cerca de Benarés, que actualmente es un sitio sagrado de peregrinación budista.

Siddharta atravesó distintas etapas de meditación. En la primera parte de la noche logró el conocimiento de sus existencias anteriores (pubbe nivasanussati ñana), durante la segunda parte de la noche alcanzó el conocimiento de ver seres morir y renacer de acuerdo con la naturaleza de sus acciones (cutupapata ñana) y durante la última parte de la noche purificó su mente (asavakkhaya ñana) y tuvo un entendimiento directo de las Cuatro Nobles Verdades (cattari ariya-saccani).

Como última prueba se presentó Mara (la tendencia a la maldad en seres samsáricos, a veces interpretado como demonio), quien hizo una serie de tentaciones. Sin embargo, Siddharta no cayó en estas tentaciones, con lo que logró ser libre del aferramiento a las pasiones pero sin represión de estas (destruyendo las cadenas del samsara).

Al final, conoció que había logrado un estado definitivo de «no-retorno» al que se llama Nirvāņa, que significa ‘cese (del sufrimiento)’ pero que no es posible describir claramente con lenguaje. En ese momento dijo «hecho está lo que debía hacerse». Tras alcanzar la iluminación, dedicó su vida a propagar sus enseñanzas en el norte de la India.

El despertar de Gautama es el punto de partida histórico del budismo, y parte de la enseñanza de que alcanzar el Nirvana es posible; todos los seres humanos tienen el potencial de lograr un cese del sufrimiento y comprender la naturaleza del bodhi.

El budismo en el mundo

Tradiciones y escuelas budistas

El budismo no está organizado con una organización jerárquica vertical. La autoridad religiosa descansa en los textos sagrados: los Sutras, que son discursos del Buda Gautama y sus discípulos. Además de eso, hay un numeroso material de interpretación en el que contribuyen maestros y personajes a través de la historia que los han comentado y analizado.

La comunidad monástica se organiza históricamente por líneas de transmisión en el tiempo, y en algunas escuelas las cadenas de relaciones entre maestros y discípulos son centrales. Los laicos tienen distinto papel dependiendo de las dos grandes ramas, Theravāda (‘escuela de los ancianos’) y Mahāyāna (‘gran vehículo’). En el budismo mahayana, la vida laica se considera tan útil para alcanzar el Nirvana como la vida monástica, mientras que en el theravada se da un énfasis a la vida monástica.​ Otra clasificación muy común es identificar a una tercera rama; el Vajrayāna (o Tántrico), que se puede considerar una parte o una división del Mahayana.

Esta organización descentralizada ha permitido una enorme flexibilidad de puntos de vista, variaciones y enfoques. Las variantes de budismo se dieron por divisiones en el tiempo de puntos de discusión doctrinales, como a su vez por distintos contextos sociales y geográficos, como un árbol ramificado.

Cantidad de budistas en el mundo

En general el budismo se fue implantando en muchos países sin entrar en conflicto directo con las religiones autóctonas, sino en muchos casos, intercambiando influencias. A diferencia de otras religiones el budismo no conoce la noción de guerra santa, la conversión forzada, ni tampoco considera la noción de herejía como algo siempre pernicioso.Aunque han existido algunos episodios históricos de enfrentamientos violentos por cuestiones de doctrina o de acoso a personajes disidentes o algunas minorías, estos son excepcionales para una religión que se convirtió en la mayoritaria de Asia Oriental durante un recorrido histórico de 2500 años.La pluralidad de enfoques y la aceptación de distintos puntos de vista doctrinales ha sido históricamente algo compartido y aceptado en la comunidad budista, lo que ha dado lugar a una enorme cantidad de literatura religiosa y filosófica.

Las estimaciones sobre el número de budistas en el mundo varían significativamente, según diferentes fuentes disponibles26​27​28​29​ siendo las estimaciones más modestas entre los 200 y los 330 millones de seguidores.​ La página web budista Buddhanet considera que los 350 millones es la cifra más consensuada,​ la cual no incluye a las personas que solo simpatizan con el budismo o que siguen el budismo al lado de otra religión como el taoísmo, el sintoísmo o el cristianismo, algo que no es poco común.​ La página web Adherentes.com establece el número de budistas en 375 millones (6 % de la población mundial). En cualquiera de estas mediciones el budismo es la cuarta religión más grande del mundo después del cristianismo, el islam y el hinduismo, y seguida por la religión tradicional china. Otros cálculos menos moderados elevan la cantidad de budistas a 500 millones,​ pero el número exacto en general es incierto y difícil de definir por las características propias del budismo y los países donde se ha extendido.

En cualquier caso, esto significa que el budismo es de las mayores religiones de la humanidad en número de seguidores. Estas cifras han aumentado considerablemente tras las recogidas en el siglo XX, sobre todo porque en países como China empiezan a aparecer los datos tras su apertura política y así mismo, en India se han dado conversiones masivas al budismo de cientos de miles de personas pertenecientes a la casta de los intocables (Dalits).

La mayoría de los budistas están en Asia. Para obtener una cifra mundial más exacta, la principal dificultad es dar una cifra sobre China. El budismo posee un importante arraigo histórico en ese país, sin embargo es oficialmente un país ateo, en el que además se practica una religión popular tradicional muy heterogénea y sincretista que, entre otros, incluye elementos budistas, y que con frecuencia se lista por separado.

En los países de Occidente el número de budistas ha crecido significativamente desde los años 1960.33​ En Europa Occidental cuenta 20 millones de seguidores y es hoy el 5 % de la población. En Estados Unidos el budismo tiene una gran implantación con unos cuatro millones de seguidores.

Otra dificultad para calcular el número de budistas radica en establecer si el número se refiere a las personas exclusivamente budistas o a los que practican el budismo simultáneamente con otra religión de forma sincrética como sucede en China y Japón.

Estudios y educación

En el ámbito educativo, el budismo se estudia como especialidad en algunos de los principales centros universitarios occidentales.39​ Algunas de las universidades más prestigiosas (Oxford, Harvard, Lausanne, Berkeley, Salamanca, Milán) tienen sección de estudios de religiones y lenguas orientales con especialidad sobre budismo. Asimismo, en los países donde el budismo representa una mayoría o porcentaje significativo, existen centros de educación superior dedicado al estudio y formación en el budismo, tales como: el Institute of Buddhist Studies en California, la Dongguk University en Corea del Sur, la Bukkyo University y Soka University, ambas en Japón, el International Buddhist College en Tailandia y la University of Sri Jayewardenepuraentre en Sri Lanka, entre muchas otras instituciones.

Fundamentos budistas

También llamado el Dharma (en sánscrito, significa: soporte, apoyo, lo que mantiene, la auténtica naturaleza de la realidad, el camino), los Fundamentos budistas son la base de las enseñanzas del budismo.

A pesar de una enorme variedad en las prácticas y manifestaciones, las escuelas budistas comparten principios filosóficos entre sí. El estudio más profundo y la práctica más intensa, solía limitarse en oriente a las órdenes monásticas. En la actualidad solo el budismo theravāda tiene un énfasis en la vida monástica en detrimento de la vida laica [cita requerida]. Las otras corrientes desarrollan y elaboran sobre determinados aspectos del budismo original de la India.45​

Todos los elementos de las enseñanzas filosóficas fundamentales se caracterizan por estar estrechamente interrelacionados y contenidos en otros, por lo que para alcanzar su entendimiento se necesita una visión holística de su conjunto. Además, se suele subrayar el hecho de que todas las enseñanzas son solo una manera de guiar o señalar hacia el Dharma, pero del cual debe darse cuenta el mismo practicante. El Dharma solo puede ser experimentado o descubierto de manera directa a través de una investigación y práctica personal.

Conceptos budistas

Las Tres Características de la Existencia (Tri-Laksana)

Artículo principal: Tri-Laksana

(en sánscrito) Las Tres Marcas, Los Tres sellos, Las Tres Realidades

Esta enseñanza fundamental del budismo explica la naturaleza de los fenómenos del mundo percibido, los cuales poseen tres características universales:

Anitya: impermanencia.

Anātman: insustancialidad (inexistencia de un ego permanente).

Duhkha: sufrimiento, descontento o insatisfacción.

Karma: causa y efecto

Artículo principal: Karma

(en sánscrito) Causalidad, Ley de causa y efecto. Acción intencional o volición. Semilla. Condicionamiento.

Según el budismo, toda acción intencionada (karma) crea uno o varios efectos que aparecen cuando las circunstancias son proclives, a lo que se llama maduración (vipaka) o fruto (phala). El karma en aplicación a la doctrina budista se refiere a cualquier acción de habla, cuerpo o pensamiento. Por tanto los movimientos ajenos a la volición o la intencionalidad —como ocurre en el caso de actos reflejos— son neutrales kármicamente. Sin embargo, cualquier movimiento de la voluntad es karma aunque no sea consciente.

El “buen” y “mal” karma se distinguen de acuerdo a la raíz de las acciones. En el Kukkuravatika Sutta Buda clasifica el karma en cuatro grupos:

Oscuro con resultado oscuro.

Brillante con resultado brillante.

Oscuro y brillante con un resultado oscuro y brillante.

Ni oscuro ni brillante con un resultado ni oscuro ni brillante.

La oscuridad (el mal) no puede dar lugar a un brillante (feliz) resultado, pero aun así el karma puede estar mezclado debido a una variedad de motivos buenos y malos.

El karma en el budismo explica también las diferencias por las que los seres tienen una vida más o menos larga, riqueza, belleza, salud o sabiduría. En el Cula-kammavibhanga Sutta47​ Buda explica que estas cosas no existen por casualidad sino por el karma. El karma es una ley para explicar un mecanismo en el que está ausente un ser consciente que juzgue. Así, en el Mahakammavibhanga Sutta48​ Buda explica los cuatro tipos de personas que deben distinguirse respecto al karma y su destino previsible:

Quien hace el mal y va a un infierno, estado de degeneración o un renacimiento inferior.

Quien hace el mal y va a un cielo, estado feliz o renacimiento superior.

Quien hace el bien y va a un cielo, estado feliz o renacimiento superior.

Quien hace el bien y va a un infierno, estado de degeneración o un renacimiento inferior.

Nótese que cielo e infierno no están expresando exclusivamente el destino tras la muerte, sino estados luminosos y felicidad o bien de oscuridad e infelicidad, que existen también en vida como efectos de acciones previas. El mecanismo del karma supone por tanto un reflejo bastante fiel de la realidad, no siempre considerada justa y en donde a las acciones buenas o malas no les sucede siempre el efecto deseado.

La doctrina de karma budista no significa destino ni predeterminación, ya que no existe un automatismo ciego en la voluntad respecto a las tendencias mantenidas y no es posible anticipar que ocurrirá. La práctica budista además permite tomar observación y consciencia de este funcionamiento para ocasionar un distanciamiento respecto a esas tendencias. El karma no se debe entender como ni es castigo al igual que tampoco lo hacemos, por ejemplo, con el ADN. Karma es una más de las cinco tipos de condicionalidad o procesos lógicos del Universo (niyamas):

Inorgánica.

Orgánica.

Psicológica.

Moral.

Trascendental.

Estos tipos de condicionalidad son impersonales y no hay intervención divina en ellos. Del mismo modo que la ley de la gravedad no requiere intervención divina. Algunos tipos de condicionalidad son inmutables: ni siquiera un Buda puede escapar de ser afectado una vez que ya nació y tiene un cuerpo.

Funcionamiento del karma

El rol de actuación de la persona respecto al karma se circunscribe en la explicación budista sobre la experiencia de la realidad y como la individualidad se expresa. En el Abhidhamma Pitaka se describen 52 factores mentales (cetasikas) que surgen en varias combinaciones para dar lugar a 89 posibles estados de consciencia (cittas). Desde aquí se consideran 4 elementos físicos primarios y 23 fenómenos físicos que se derivan de ellos. En este escenario existen los movimientos de la voluntad, y es en donde se condicionan o refuerzan hábitos y tendencias (samskara) para crear, de manera acumulativa, lo que se nos aparece como nuestra personalidad o carácter. El proceso resumido de todo ello y que explica el Karma respecto a la acción será resumido como:

Samskara o predisposición

Karma o acto volitivo

Vipaka o fruto; resultado. El resultado de nuestras acciones nos otorga una experiencia que promueve nuevamente una disposición Samskara, y así continúa.

En el budismo, las diferencias entre las acciones volitivas se expresan solo en términos de habilidad o destreza. Si las motivaciones o raíces (mula/hete) corresponden con alguno de los Tres Fuegos (véase Duhkha) son torpes por ser malsanas y perniciosas (akuśala), y si corresponden a sus opuestos son hábiles por ser saludables (kuśala). Sin embargo, el objetivo de la práctica del renunciante (véase Nekkama) budista no es la de producir más de un tipo de karma (más mérito) y menos de otro (menos castigo), sino el de dejar totalmente de producir karma alguno para acabar con el ciclo de renacimiento. Más allá de esta breve explicación, existen varios comentarios alrededor del karma que lo clasifican en diferentes tipos para su comprensión más detallada.49​

El funcionamiento del karma es e complejo; su resultado exacto y preciso es imposible de predecir y no siempre se manifiesta de manera inmediata, ya que su maduración depende de las circunstancias. El karma tampoco es una explicación a la mala fortuna, debido al gran número de variables y fuerzas involucradas.

Surgimiento condicionado (pratītya-samutpāda)

El surgimiento condicionado es expuesto en el Maha-nidana Sutta o “Discurso de las causas”.50​ Constituye una formulación elaborada del proceso de existir y de cómo los seres están atrapados por la ignorancia en un ciclo de sufrimiento. Este proceso es constante, y supone una explicación que abarca tanto la duración de todas las vidas pasadas como de la vida actual, instante tras instante. Por lo tanto el “ser” supone un ámbito que se crea y destruye momento tras momento.

La originación dependiente contiene 12 eslabones:

Avidyā: ignorancia

Samskāra: formaciones mentales

Vijñāna: consciencia

Nāma Rūpa: nombre y forma ((pre-materialidad))

ŞaDāyatana: sensorialidad (órganos sensoriales)

Sparsha: contacto

Vedanā: sensación

Tŗşņa: deseo, querer

‘‘Upādāna’’: aferramiento

Bhava: devenir

Jāti: nacimiento

Jarā-maraņa: decaimiento, vejez, muerte.

La ignorancia como condición surgen las formaciones mentales. Con las formaciones mentales como condición surge la consciencia. Con la consciencia como condición surge el nombre y la forma. Con nombre y forma como condición surgen los órganos sensoriales. Con los órganos sensoriales como condición surge el contacto. Con el contacto como condición surge la sensación. Con la sensación como condición surge el deseo. Con el deseo como condición surge el aferramiento. Con el aferramiento como condición surge el devenir. Con el devenir como condición surge el nacimiento. Con el nacimiento como condición surge el decaer, la vejez y la muerte.

Mientras la ignorancia no se erradica, de nuevo se repite el proceso sin fin. El camino budista busca erradicar la ignorancia y romper esta cadena, es lo que se conoce como nirvana (el cese) de esta cadena.

Renacimiento

En la India, la idea de reencarnación era ya parte del contexto en el que nació el budismo. En el budismo se prefiere el término “renacimiento” en vez de “reencarnación”, debido a que no afirma la existencia de un alma perdurable que pueda transmigrar. El renacimiento en el budismo no es igual que la reencarnación en el hinduismo. Para entender el renacimiento es necesario entender el concepto de anatta.

En el renacimiento budista, el proceso del karma hará que la existencia de seres conscientes se manifieste, pero no existe un alma o espíritu eterno. Así, las acciones de cuerpo, habla y pensamiento conllevan efectos que se experimentarán con el tiempo, ya sea en la vida actual o siguiente. La continuidad entre individuos la constituye esa corriente causal, que es manifestada como tendencias y circunstancias en sus vidas.

El renacimiento no es visto como algo deseable, ni significa un determinismo o destino. El camino budista sirve para que la persona pueda liberarse de esa cadena de causas y efectos. Mientras no exista un cese de este ciclo, nuestra vida es Samsárica. Si bien el individuo debe experimentar las circunstancias en las que le toca vivir, a la vez es el único responsable de lo que decida hacer frente a ellas.

La meditación, es una práctica fundamental en el budismo. Con esta práctica el budista aprende a observar cómo no existe un dueño de (sus) pensamientos, pero que a la vez es responsable de lo que decida hacer con estos. El apego o no apego son por tanto la clave para conseguir más ecuanimidad respecto a sí mismo y al mundo.

Nirvāņa: El Despertar, La Iluminación

Hoja de Ficus religiosa o Higuera sagrada, la especie a la que pertenece el árbol bajo el cual despertó espiritualmente el fundador histórico del budismo.

Buda Gautama afirmó que es posible el cese definitivo del círculo de la originación dependiente y el renacimiento. La meta de la práctica budista es por tanto el de despertar del Samsāra para experimentar la verdadera naturaleza de la existencia y la vida.

Este esquema de realidad se expresa en las enseñanzas por medio de las Cuatro Nobles Verdades, Las Tres Marcas de la Existencia, la Originación Dependiente y el Renacimiento (explicadas anteriormente). Alcanzar este estado de liberación implica por tanto vivir una nueva experiencia sobre la naturaleza de la vida, de la muerte y del mundo que los rodea.

El Nirvāņa se describe principalmente por lo que no es: no-nacido, no-originado, no-creado, no-compuesto. Sin embargo no se debe confundir ni con la aniquilación o aislamiento del individuo ni con un nihilismo.

A partir del significado literal de nirvana, esto es, el fuego que se apaga, es posible aproximarse a su significado filosófico. Pues el nirvana no es una meta definitiva (Siendo el tiempo circular, hay una coincidencia de proceso y meta, de samsara y nirvana )51​, no es un lugar el que se experimentara después de la muerte que es un proceso mental.

De acuerdo con la segunda ley de termodinámica52​, el calor siempre viaja del cuerpo más caliente al más frío, hasta que se alcanza el equilibrio. (Entropía) “La segunda ley de la termodinámica afirma que la energía tiene calidad así como cantidad, y los procesos reales ocurren hacia donde disminuye la calidad de la energía. Por ejemplo, una taza de café caliente sobre una mesa en algún momento se enfría, pero una taza de café frío en el mismo espacio nunca se calienta por sí misma. La energía de alta temperatura del café se degrada (se transforma en una forma menos útil a otra con menor temperatura) una vez que se transfiere hacia el aire circundante” (página. 29). De la misma manera, cuando en la existencia surge un conflicto, la mente buscara recuperar el equilibrio perdido. Retomando la definición literal de nirvana, el fuego que se apaga simboliza el proceso mismo de remontar la des-nivelación provocada por el conflicto, remonta hacia un equilibrio. Nirvana es el punto infinitamente cercano a la estabilidad, más nunca plenamente coincidente con ella, como las vías del ferrocarril que parecen juntarse en el lejano horizonte.

Las Cuatro Nobles Verdades

(En pāli: Cattari Ariya Saccani)

Tras el despertar de Buda Gautama, el primer discurso (Sutra) que dio fue a sus antiguos compañeros de meditación, en lo que se conoce como “La puesta en marcha de la rueda del dharma” (Dhammacakkappavattana). En este primer discurso, Buda Gautama establece las bases para la comprensión de la realidad del sufrimiento y su cese.

Estas bases se conocen como “Las Cuatro Nobles Verdades”, las cuales constatan la existencia de lo que en el budismo se llama duhkha; una angustia de naturaleza existencial.

1. La vida incluye duhkha: el sufrimiento, insatisfacción o descontento existen.

Duhkha es el concepto central del budismo y se traduce como la “incapacidad de satisfacer” y sufrimiento. La vida es imperfecta, la insatisfacción y el sufrimiento existen y son universales. Este es el punto de partida de la práctica budista. Esta verdad contiene las enseñanzas sobre las Tres Marcas de la Existencia. El nacer es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, la pena es sufrimiento, así como la lamentación, el dolor y la desesperación. El contacto con lo desagradable es sufrimiento, la separación de lo que es placentero es sufrimiento, el deseo insatisfecho es sufrimiento. En definitiva, los cinco agregados de la mente y el cuerpo que producen los deseos (corporales, sentimiento, percepción, formaciones mentales predispuestas y consciencia discriminatoria) son sufrimiento.

La orientación básica del budismo expresa que anhelamos y nos aferramos a situaciones temporales y a las cosas materiales. Esto nos coloca en el estado de Samsara, el ciclo de repetidos renacimientos y muerte. Queremos alcanzar la felicidad mediante situaciones y bienes materiales que no son permanentes y, por tanto, no logramos la verdadera felicidad. Pero nos podemos liberar de este infinito ciclo logrando el estado de Nirvana (espiritualidad) mediante el Camino de las Ocho Nobles Prácticas.

2. El origen del sufrimiento es el  tṛṣṇā  (en  sánscrito: el deseo, el querer, el anhelo, la sed (literalmente  tŗşņā).

El sufrimiento se origina en el ansia que causan los deseos, los sentidos, o el placer sensual, cualquier situación o condición placentera, buscando la satisfacción ahora aquí y después allí, el ansia de llegar a ser, el ansia de nacer de nuevo y el ansia de ser aniquilado. Creemos que algún acto, logro, objeto, persona o entorno nos llevarán a la satisfacción permanente del “yo”, cuando el “yo” en sí no es más que una fabricación impermanente de la mente. Y de ahí que el origen del anhelo sea la ilusión o la ignorancia (avidyā) en la vida samsárica. Los seres samsáricos no comprenden la manera y forma en la que realmente funciona el karma. Esta verdad contiene la explicación del Surgimiento Condicionado.

3. Existe un cese de duhkha: el sufrimiento puede extinguirse cuando se extingue su causa.

El sufrimiento se extingue con el abandono del ansia de placeres sensuales, de llegar a ser y de aniquilación, y con la ausencia de pasión, el no albergar ya más. Según el budismo, a través del aprendizaje de la observación de los procesos considerados como ignorantes y alimentados por Los Tres Fuegos, se empieza a crear la base para lograr su cese. La forma de que la insatisfactoriedad de la vida cese es la de enfrentarnos de manera directa a duhkha y tŗşņā, su causa. Al enfrentarnos a la realidad, la entendemos como realmente es, sabemos las causas del sufrimiento y como hacer para que no surjan. Esta verdad contiene la enseñanza sobre nuestra capacidad de llegar al Nirvana.

4. Existe un Noble camino óctuple para lograr este cese: un el método para extinguir al sufrimiento.

El budismo prescribe un método, o camino, con el que se intenta evitar los extremos de una búsqueda excesiva de satisfacción por un lado, y de una mortificación innecesaria por el otro. Este camino comprende la sabiduría, la conducta ética y el entrenamiento o cultivo de la ‘mente y corazón‘ por medio de meditación,​ atención y la plena consciencia del presente de manera continua. Se requiere método y disciplina para eliminar la ignorancia, el anhelo y finalmente duhkha es el camino de la sabiduría, la ética y la meditación, expuesto de manera detallada en el Noble Camino.

Noble camino óctuple

El  Noble Camino  (en  sánscrito: Ārya Sṭāṅga Mārgaḥ) tiene ocho aspectos:

PrajñāSabiduría

saṃyak dṛṣṭi: visión o comprensión correcta

saṃyak saṃkalpa: pensamiento o intención correcta

Ética budista  (Śīla)Conducta Ética

saṃyak vāc: habla correcta

saṃyak karmānta: acción correcta

saṃyak ājīva: medio de vida correcto

SamādhiDisciplina MentalCultivo Meditativo

saṃyak vyāyāma: esfuerzoo diligencia correcta

saṃyak  smṛti: consciencia del presente o atención​ correcta

saṃyak samādhi: concentración o meditación correcta.

Ética budista

La ética budista se fundamenta en los principios de ahimsa (no ocasionar daño) y el Camino medio (moderación; no reprimir ni tampoco aferrarse a nada). Según las enseñanzas budistas, los principios éticos están determinados por el hecho de si una acción cualquiera podría tener una consecuencia dañina o perjudicial para uno mismo o para otros. En el budismo se utiliza la expresión de mente hábil, que es aquella que evita todas las acciones propensas a causar sufrimiento o remordimiento. El esfuerzo y la intención empleados determinará la carga kármica de la acción.

A diferencia de una regla impuesta por una autoridad, un precepto es una base o guía ética personal. La ética budista se basa en Los cinco preceptos:

no tomar la vida de nadie

no tomar lo que no me pertenece

no tener una conducta sexual dañina

no decir mentiras

no consumir intoxicantes

Los monjes y monjas budistas por su parte, siguen más de 200 normas de disciplina descritas en detalle en el Vinaya pitaka; algunos monjes y monjas budistas zen no tienen que seguir el voto de castidad ni pobreza (pueden casarse y trabajar).

Meditación budista

La meditación (samādhi o bhavana) es la práctica budista por excelencia. El significado del término es “cultivo de la mente”. Es por tanto una actividad que supone determinada disposición para que el practicante se sitúe en la realidad y así aumentar su comprensión y sabiduría, que son esenciales para la erradicación de dukkha. Hay muchas y variadas técnicas de meditación budista dependiendo de cada tradición y escuela, si bien todas se basan en dos componentes llamados samatha (calma mental, tranquilidad) y vipassana (conocimiento directo, intuición). En el núcleo central de toda meditación budista hay una observación tranquila y atenta tanto de los propios procesos mentales como de los fenómenos de la vida.

La meditación budista se basa en el samadhi, necesario para la realización del Nirvana. En el budismo se explican las diferentes etapas de meditación o jhanas que se experimentan en el progreso hacia el Nirvana.

A partir de una base común, a lo largo de la historia las diferentes tradiciones budistas elaboraron sus propias técnicas de meditación dependiendo de su propia evolución histórica y sus influencias culturales. En todas las tradiciones hay infinidad de técnicas y variantes meditativas, pero al basarse en los mismos fundamentos son similares. Lo característico de los sistemas de meditación budista en las diferentes tradiciones es el objetivo de alcanzar el Nirvana.

Las tres joyas budistas (Triratna)

Todo budista toma refugio en las Tres Joyas, Los Tres Refugios o Los tres tesoros, siendo este acto lo que lo define como tal. Este refugio viene a significar que una vez la persona ha comprendido el sentido de liberación que subyace en el camino del Dharma, tomará refugio mientras dure su vida en:

Sangha. la comunidad de budistas.

En muchas escuelas budistas existe algún tipo de ceremonia oficiada por un monje o maestro que ofrece la toma de refugio en las Tres Joyas. Esto es una manifestación pública del compromiso pero no es algo indispensable. La persona puede por ella misma tomar refugio con sinceridad y es suficiente para considerarse budista.

Quienes no han tomado refugio pueden beneficiarse del budismo al considerarlo una filosofía, un método de entrenamiento práctico espiritual. Por este motivo, y al estar desligada de la devoción a deidades, a menudo hay personas de otras religiones o sin religión que estudian la meditación budista.

Textos budistas

El budismo, como todas las religiones indias, era una tradición oral en la antigüedad. Las palabras del Buda, las primeras doctrinas y conceptos, y las interpretaciones fueron transmitidas de generación en generación por el boca a boca en los monasterios, y no a través de textos escritos. Los primeros textos canónicos budistas probablemente fueron escritos en Sri Lanka, unos 400 años después de la muerte de Buda.66​ Los textos fueron parte de los Tripitakas, y muchas versiones aparecieron a partir de entonces afirmando ser las palabras del Buda. Los textos académicos de comentarios budistas, con autores nombrados, aparecieron en la India, alrededor del siglo II EC.Estos textos fueron escritos en pali o en sánscrito, a veces en idiomas regionales, como manuscritos de hojas de palma, corteza de abedul, rollos pintados, tallados en las paredes de los templos, y más tarde en papel.

A diferencia de lo que la Biblia es para el cristianismo y el Corán es para el Islam, pero como todas las principales religiones indias antiguas, no hay consenso entre las diferentes tradiciones budistas en cuanto a lo que constituye las escrituras o un canon común en el budismo. La creencia general entre los budistas es que el corpus canónico es vasto. Este corpus incluye los antiguos Sutras organizados en Nikayas, la misma parte de tres canastas de textos llamadas Tripitakas. Cada tradición budista tiene su propia colección de textos, gran parte de los cuales es la traducción de antiguos textos budistas pali y sánscrito de la India.

En el budismo Theravada, la colección estándar de textos sagrados es el Canon Pali. El Pāli Tipitaka, que significa “tres cestas”, se refiere al Vinaya Pitaka, el Sutta Pitaka y el Abhidhamma Pitaka. Estos constituyen las obras canónicas completas más antiguas en una lengua indoaria del budismo. El Vinaya Pitaka contiene reglas disciplinarias para los monasterios budistas. El Sutta Pitaka contiene palabras atribuidas al Buda. El Abhidhamma Pitaka contiene exposiciones y comentarios sobre el Sutta, y estos varían significativamente entre las escuelas budistas.

El canon budista chino incluye 2184 textos en 55 volúmenes, mientras que el canon tibetano comprende 1.108 textos -todos ellos afirmados por el Buda- y otros 3461 compuestos por eruditos indios venerados en la tradición tibetana.73​ La historia textual budista ha sido vasta; más de 40,000 manuscritos, en su mayoría budistas, algunos no budistas, fueron descubiertos en 1900 solo en la cueva de Dunhuang en China.

Crítica al budismo

La crítica al budismo, al igual que la crítica a la religión en general, puede encontrarse en quienes están en desacuerdo con las afirmaciones de preguntas, creencias u otros factores de diversas escuelas budistas. Algunas denominaciones budistas, muchos países predominantemente budistas y los líderes budistas han sido criticados de una manera u otra. Fuentes de crítica pueden venir a partir de ejemplos como los agnósticos, los escépticos, la filosofía antirreligiosa, los partidarios de otras religiones o por los budistas que abrazan la reforma o simplemente, expresan disgusto.

Enlaces didácticos

Fuente: Wikipedia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *